Cuando los migrantes son detenidos en ciudades como Miami y Houston, generalmente son trasladados a centros de detención gestionados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o por empresas privadas bajo contrato federal. Estos centros pueden estar ubicados tanto en las propias ciudades como en zonas periféricas o incluso en otros estados, dependiendo de la capacidad y las políticas del momento.
En Miami, los migrantes detenidos suelen ser llevados al Krome North Service Processing Center, uno de los principales centros de detención de la región. También pueden ser trasladados a instalaciones temporales en aeropuertos o estaciones de la Patrulla Fronteriza. En Houston, el Joe Corley Detention Facility y el Houston Contract Detention Facility son dos de los centros más utilizados para albergar a migrantes en proceso de deportación o asilo.
El traslado de los detenidos puede implicar viajes largos y, en ocasiones, cambios repentinos de ubicación, lo que dificulta la comunicación con familiares y abogados. Los migrantes permanecen en estos centros mientras se resuelve su situación migratoria, que puede incluir audiencias ante jueces de inmigración, solicitud de asilo o deportación.
Organizaciones de derechos humanos han denunciado condiciones difíciles en algunos centros, como hacinamiento, falta de atención médica adecuada y restricciones al acceso a información legal. A pesar de los esfuerzos de algunas entidades para mejorar la situación, la realidad de los centros de detención sigue siendo motivo de preocupación en 2025.
